A Yellow Gobi makes its home inside an abandoned aluminum can on the volcanic sandy bottom on Suruga Bay, Osezaki, Japan. Izu Peninsula.

A Yellow Gobi makes its home inside an abandoned aluminum can on the volcanic sandy bottom on Suruga Bay, Osezaki, Japan. Izu Peninsula.

Brian Skerry.

Es uno de los fotógrafos del océano más importantes del mundo, colabora frecuentemente con National Geographic. Las fotos de sus criaturas marinas se han vuelto populares al punto de ser icónicas, y eso es por una razón muy específica: Skerry tiene el talento de contar historias enteras en una sola imagen. Y queremos escuchar estas historias.

El fotógrafo también usa su poderosa herramienta visual para tratar de hacer una diferencia. “Los humanos somos criaturas visuales y respondemos emocionalmente a las imágenes”, apuntó en una entrevista. “Necesitamos imágenes hermosas para entender nuestro mundo y recordar por qué debe ser protegido”.

Su fotografías han servido para contar historias sobre las maravillas del mar, enfocandose  en mostrar lo que está sucediendo bajo el agua, tanto la magia como el horror. Su mayor interés se ha concentrado en el alarmante deterioro de las zonas de pesca.

Skerry no podía comprender la falta de cobertura a un evento que debería encender la luz de alarma de las naciones del mundo. Al cumplir su labor como fotógrafo de conservación, las fotos de Skerry denuncian los efectos de la actividad humana sobre la vida marina y sus artículos en National Geographic han ayudado a que sus lectores por lo menos aprecien a los animales del océano que consumen todos los días. “El océano no es un súper mercado, y no podemos seguir tomando sin esperar serias consecuencias.”